jueves, 11 de julio de 2013

Visita el Camino de los Reyes en Jordania

Visita Jordania recorre COMO UN REY JORDANIA
 
 
ü  El Camino de los Reyes recorre algunos de los enclaves más hermosos de Jordania
ü  Desde los mosaicos de Madaba hasta el cañón Wadi Mujib, el Castillo de Karak, el Monte Nebo o la Reserva Natural de Dana, en un solo paseo
 
 En las tierras altas del centro de Jordania, una carretera de más 5.000 años de antigüedad surca extraordinarios paisajes que albergan infinidad de atractivos, desde el impresionante cañón de Wadi Mujib hasta los enigmáticos mosaicos de Madaba, sin olvidar el legendario Monte en el que está enterrado Moisés, la Reserva Natural de Dana o el imponente Castillo de Karak. Se trata del Camino de los Reyes, un viaje al pasado que garantiza los paisajes más variopintos y la sensación de serenidad más apaciguada.

 
Comenzando la ruta desde el norte, el primer punto de interés que encontramos es Madaba. Conocida, sobre todo, por sus espectaculares mosaicos bizantinos y omeyas, Madaba esconde el conocido mapa de mosaico de Jerusalén y Tierra Santa, del siglo VI. Dicho mosaico, formado por dos millones de teselas de piedra local de vivos colores, representa colinas, valles, pueblos y ciudades que se pueden encontrar hasta el delta del Nilo. Este mapa de mosaico cubre todo el suelo de la iglesia ortodoxa griega de San Jorge, situada al noroeste de la ciudad. El panel de mosaico que enmarca el mapa medía originalmente 15,6 m X 6 m, unos 94 m2 aunque hoy en día solo se conserva una cuarta parte del mosaico original.
 
A 12,5 kilómetros de Madaba, se halla el Monte Nebo, el lugar desde el que Moisés divisó la Tierra Prometida a la que no se le permitió entrar. Se trata, además, del paraje en el que está enterrado y constituye el lugar santo más venerado del país. Compuesto por los restos de una basílica del siglo IV, así como de otras construcciones más antiguas, su punto más alto se erige sobre la meseta de Transjordania y alcanza los 800 metros sobre el nivel del mar. Desde este punto, el visitante puede admirar un panorama que abraza buena parte de Tierra Santa: hacia el Sur, se divisa el Mar Muerto y el Desierto de Judá y, al oeste, el Valle del Jordán y las montañas de Judea y Samaria. A su vez, y siempre hacia el oeste, este punto también ofrece vistas hacia Belén, la fortaleza de Herodes, las cúpulas de Jerusalén y el oasis de Jericó.
 
Extendiéndose hasta el Mar Muerto, el espectacular cañón Wadi Mujib supone una visita obligada. Tiene un kilómetro de profundidad y cuatro de anchura, aunque el Camino del Rey debe sortear 18 kilómetros para descender una pared del Wadi y subir por la opuesta. El paisaje de olivares, alamedas, colinas, rebaños de corderos y aldeas rurales es idéntico a lado y lado. 
 
Castillo de Karak
La ciudad de Karak, conocida por su castillo de los Cruzados, se encuentra en el Camino de los Reyes a 22 kilómetros del Mar Muerto. La majestuosidad de la silueta de esta ciudad fortificada y su castillo hacen comprensible el motivo por el cual este lugar fue un punto decisivo para el destino de numerosos reyes y naciones. Como antigua fortaleza de las Cruzadas, Karak se sitúa a 900 metros sobre el nivel del mar y se asienta intramuros de la antigua urbe. La ciudad descansa sobre una meseta triangular y el castillo está situado en la estrecha punta meridional. Se puede distinguir la construcción tosca y oscura de los Cruzados de los finos bloques de piedra caliza utilizados en la arquitectura árabe posterior.
 
Para finalizar esta ruta por el Camino de los Reyes, nada mejor que reponer fuerzas en la Reserva de la Biosfera de Dana. Se trata de un incomparable remanso de paz y tranquilidad que ofrece una enorme variedad de paisajes, desde montañas boscosas a laderas rocosas, dunas de arena o desiertos pedregosos.
Reserva biosfera de Dana
 
Abarca un área de 308 kilómetros cuadrados y desciende de forma vertiginosa desde los 1.200 metros de su punto más alto hasta 200 metros por debajo del nivel del mar, hasta el jordano valle del Rift. Abarca las preciosas ciudades de la montaña Rummana, las antiguas ruinas arqueológicas de Feynan, el poblado de Dana y los acantilados de arenisca de Wadi Dana. Aloja una variedad de 703 especies de plantas, 215 especies de aves y 38 especies de mamíferos. Los descubrimientos arqueológicos prueban la presencia paleolítica, egipcia, nabatea y romana en esta zona.
 
Además, los visitantes tienen la oportunidad de conocer a los habitantes nativos de Dana, que han habitado este territorio durante los últimos 400 años.
 
 
Jordania, un oasis de paz en Oriente Medio
El Reino hachemita de Jordania, sorprende al viajero por ser una nación moderna, dinámica, estable y totalmente segura. Desde las evocadoras y antiguas estepas de Wadi Rum hasta el bullicioso centro de Amán, y desde las majestuosas ruinas de antiguas civilizaciones hasta el esplendor atemporal del Mar Muerto, Jordania se revela como un destino único de lugares imponentes y misteriosos, alojamientos de alto nivel, exquisita gastronomía e incontables actividades para inspirar, motivar y rejuvenecer al visitante.
 

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