miércoles, 27 de mayo de 2015

Cinco casas rurales ideales para disfrutar de una experiencia gourmet


Si estás pensando en realizar una escapada rural, debes saber que podrás tener mil y una experiencias
enriquecedoras que nos ofrecen desde escapadarural . Una de ellas es el turismo enogastronómico, una tendencia en
alza que ha llegado hasta los establecimientos rurales, que cada vez se
muestran más convencidos a la hora de cuidar su restauración como uno de sus
principales atractivos. Si eres un enamorado del buen comer, toma nota de los
siguientes alojamientos:


Exquisita cocina gallega en una casa de labranza





Ideal para el turista rural que
busque un alojamiento en el que saborear las especialidades típicas de Galicia,
pues Casa Rosalía, a escasos kilómetros de Santiago de Compostela, se define
como hotel gastronómico. La clave de su éxito reside en una fuerte apuesta por
una cocina tradicional gallega de temporada con una carta basada en el producto
fresco y de calidad. Además de pescados, carnes y mariscos, el comensal podrá
degustar un típico cocido de la tierra, probar la lamprea, el tradicional pulpo
a feira o alguna de las especialidades de caza que preparan durante la Jornadas
Gastronómicas que organizan a lo largo del año.








Un espacio para amantes del vino







Situada en Castronuño
(Valladolid), a 18 escasos kilómetros de Toro, Beautiful Alamedas &
Al-Kauthar está especializado en enoturismo. Su amor por la viticultura y la
enología ha fomentado una actividad que destaca entre la variedad de servicios
ofertados: las catas de vinos. En su “Sala de catas Señora Vale”, nombre
otorgado en honor a su abuela, se realizan estas degustaciones,dedicadas tanto
para personas que quieran iniciarse en esta actividad, como para los más
experimentados. Para hacer la experiencia más enriquecedora, también ofrecen
masajes para relajar cuerpo y mente.




Para sibaritas de la carne en un
ambiente natural







El trato familiar es la seña de
identidad de Balcón del Pirineo, enclavado en Buesa (Huesca), una  aldea típica pirenaica. Entre sus
comodidades, cuenta con un jardín con barbacoa y jacuzzi tipo spa, admite
animales y, como valor añadido, es un alojamiento respetuoso con el medio
ambiente. Sin embargo, la verdadera diferenciación está en su restaurante, que
se cimenta en un plato principal a la brasa de roble con carnes de ternera
certificada del Valle del Broto, acompañada con unos entrantes y postres realizados
en casa basados en la cocina tradicional francesa.







Manjares de la costa asturiana






La gastronomía del Hotel Rural
Riberas del Nalón, en Soto del Barco (Asturias), está tremendamente
influenciada por su posición costera. El viajero rural podrá enamorarse de una
apetitosa cocina marinera, donde no faltan las calderetas, las fabes con
almejes, el pixín o rape, paellas de marisco y el pescado fresco local.
Asimismo, la riqueza de su huerta hace de sus productos el complemento perfecto
para quien quiera disfrutar de primera mano el buen comer asturiano. 




Una gran bodega con mimo familiar







Lagar de Costa (Cambados) es una
antigua casa de labranza regentada por la familia Costa, quienes llevan tres
generaciones dedicándose al cultivo de la uva albariña y a la comercialización
de su propio vino de denominación de origen Rías Baixas, premiado en los más
prestigiosos certámenes nacionales e internacionales. En un entorno tranquilo y
familiar, esta casa rural brinda a sus huéspedes la posibilidad de alojarse en
un entorno natural incomparable. Cuenta, además, con un salón de lectura,
jardín de más de 2.000 m2 y bicicletas a disposición de sus clientes.




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