lunes, 4 de abril de 2016

Visita Botsuana


Viajar a Botsuana un país africano casi desconocido, que hay que explorar


Últimos refugios de naturaleza salvaje y animales en libertad


Conocida por tener una de las mejores áreas de fauna silvestre de todo el continente africano Botsuana tiene más de un tercio de su superficie total dedicada a parques nacionales, reservas y áreas de fauna salvaje, en su mayor parte abierta, lo que permite a los animales que deambulen salvaje y libremente a través de muchas partes del país. Botswana es una rareza en nuestro superpoblado y desarrollado mundo. Uno de los últimos refugios de la naturaleza salvaje en libertad.

Botsuana, fue elegido el mejor país para viajar en 2016 por la prestigiosa revista Lonely Planet. Y razones para serlo no le faltan. La impresionante belleza del Delta, intacto por el momento de la acción humana, el Okavango, el Central Kalahari Game Reserve, la inmensidad del desierto del Makgadikgadi, totalmente deshabitado y del tamaño de Portugal, así como la fauna asombrosamente prolífica tan exuberante del Parque Nacional de Chobe. Extraordinariamente espectacular, Botsuana posee sorprendentes salinas, desiertos de diamantes y fértiles llanuras encharcadas que abundan en posibilidades para el safari. El norte, en particular, ofrece excelentes oportunidades para observar la vida salvaje, haciendo de Botsuana uno de los mejores destinos de safari en África.

La joya de la corona del país, sin lugar a dudas y según los expertos de The African Experiences, es el Delta del Okavango, el delta interior más grande del mundo. Sus lagunas y cursos de agua estacionales están repletos de pájaros revoloteando, mientras que las cebras y jirafas deambulan por las vastas llanuras. La región, descrita como el «diamante» del Kalahari, es un oasis que contrasta con la aridez general del país. El delta del Okavango se sitúa al noroeste de Botsuana y está formado por una planicie de pantanos permanentes y praderas que se inundan de manera estacional. Se trata de un complejo de zonas húmedas prácticamente intacto. Es uno de los pocos sistemas de deltas interiores del mundo que carece de desembocadura al mar. Una de las características excepcionales del delta del Okavango estriba en que las crecidas anuales tienen lugar durante la estación seca, propiciando que sus especies vegetales y animales hayan sincronizado su ritmo biológico con las inundaciones y lluvias anuales.

Miles de tentáculos acuáticos que abarcan 15 mil kilómetros cuadrados y terminan siendo absorbidos por el desierto del Kalahari. El delta del Okavango constituye, además, un ejemplo único en su género de interacción de procesos climáticos, hidrológicos y biológicos. Y alberga en su territorio poblaciones de algunos de los grandes mamíferos que mayor peligro de extinción corren en la actualidad: rinocerontes blancos y negros, leopardos y leones. Con cerca de 120.000 elefantes, parece imposible salir de su territorio sin disfrutar de paquidermos hasta el hartazgo. Sin embargo, este espacio natural infinitamente más económico que otras opciones viajeras del país cuenta también con otros baluartes. Entre ellos, algunos de los leones de mayor tamaño del continente. Al este del gigantesco delta se extiende la Moremi Game Reserve, una reserva natural que combina áreas inundadas con la clásica sabana africana, e idónea también para contemplar animales salvajes en libertad. Búfalos, leones, jirafas, impalas, elefantes, chacales...

El tercer punto de interés en Botsuana es el Kalahari. Siempre a la sombra de su vecino Namib, el desierto se extiende por seis países. Las arenas blancas del Kalahari, atravesadas por el explorador David Livingstone en 1849 antes de llegar a las cataratas Victoria, ocupan la mayor parte de Botswana. Su peculiaridad, el no ser plenamente una zona árida al uso, sino un desierto “fósil”. Su superficie porosa y suelos de arena que apenas retienen el agua han transformado considerablemente el horizonte. No obstante, las lluvias razonablemente regulares también dan cabida a especies como el guepardo a la jirafa, así como a los bosques de acacias. Más al norte, donde el clima es más húmedo, éstas darán paso a la sabana arbustiva y bosque seco de kiaat.

Posiblemente Botswana es especial para los aficionados a la hípica, pues permite hacer safaris a caballo por zonas tan exclusivas y de una riqueza natural únicas como el Delta del Okavango o el Desierto del Kalahari, zonas de alta densidad animal y casi inexistente población humana, donde podrás hacer un safari exclusivo y único.

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